
Por lo general se divide a las deformaciones del pie en cuatro posiciones:
Equino, en el que el talón está elevado por flexión plantar del pie.
Calcáneo, en que el pie está en dorsiflexion y el talón ha descendido relativamente.
Varo, en que se encuentra con inversión y aducción.
Valgo, que es su desviación hacia afuera, es decir en eversión y abducción. Las deformidades consistirán a veces en sólo una de las posiciones señaladas, pero en la mayor parte de los casos son combinaciones del pie quino o el calcáneo con el varo o el valgo.